La Novia
Sta. Martha Acatitla (Penitenciaria de Hombres en México D.F)
Ciudad de México
2009
En "La Novia" entré vestida de blanco a los reclusorios de la Ciudad de México (norte, CERESOVA, y sta. Martha).
En la penitenciaría las mujeres que iban de visita a ver a sus presos estaban muy sorprendidas, algunas molestas me preguntaban; ¿Quién te dio el permiso para casarte de blanco? Yo intentaba explicarles que me casaría en una performance pero no lo comprendían.
Al llegar hasta donde se encontraban los hombres esperando la performance, les saludo con mucho gusto de estar entre ellos. Inicio hablando acerca de mi experiencia en la colectiva La Lleca, les cuento como llegué a trabajar a uno de los reclusorios a través de Las historias de vida. Les narro como construimos una comunidad en donde reflexionamos sobre la situación económica, social y cultural de una sociedad como la nuestra con fuertes problemas económicos, contradicciones culturales y sociales, doble moral, etc. Pongo ejemplos de los hombres que han trabajado conmigo dentro de la prisión, y de nuestras experiencias. Hago un mapa con gis en el piso, me muevo entre ellos. Siento sus miradas y empiezo a encontrarme sus ojos en mis ojos. Me huelen, me sienten y me motiva su atención. Les hablo de los temas que abordamos en el trabajo continuo: la exclusión, el racismo, las relaciones de poder y la explotación. Intento que entiendan como construimos una relación de confianza y comunicación a través de la performance. También les hablo del trabajo que hacemos con los cuidados, el afecto y el reconocimiento hacia ellos, hacia lo que son capaces de pensar, reflexionar y desarrollar en un ambiente de humanidad y solidaridad. Mientras hablo, saco un recipiente con crema y me acerco a ponérselas en algunas partes de su cuerpo; brazos, manos, cuello y cara. Los toco algunas veces suave otras veces más fuerte. Luego saco un recipiente con loción y hago lo mismo que con la crema. Siento el nerviosismo de algunos la inquietud en otros y en muchos, alegría y placer.
Para finalizar la performance, les pregunto si desean tomarse una foto de boda y quedársela como recuerdo de nuestro encuentro, de nuestro afecto, y muchos gustosos piensan en la manera en que les gustaría tomarse la foto. Algunos me dicen que podrían tener problema con su esposa, que si hubiera estado ese día con nosotros en la discusión entendería el afecto que nos tuvimos. Entonces nos detenemos para tocamos el tema de la propiedad en las relaciones personales, del poco respeto por el cuerpo de las personas a las que amamos, y les cuento como entendemos la construcción del género en nuestra sociedad y las reflexiones que resultan de trabajar con el tema. Otros presos diseñan mentalmente su fotografía y animados procedemos a tomarlas.
La parte final de la performance es larga, pareciera que no podemos dejarnos, que hubiéramos estado mucho más tiempo conviviendo con ellos. Viene la pregunta recurrente: ¿Cuándo volverás? No quiero engañarles, y les explico que no puedo volver porque trabajo en otros espacios de encierro. Entre abrazos fuertes y sonrisas nos despedimos, me agradecen el encuentro y yo no puedo marcharme. Entre chiflidos y aplausos camino hasta llegar a la salida de la penitenciaria de la Ciudad de México, escucho a lo lejos ¡Qué viva la novia! Estoy muy conmovida…
200 Reos dijeron
Colectiva La Lleca
Centro de Readaptación Social de Sta. Martha Acatitla
Ciudad de México
2009
200 reos dijeron fue un proyecto de investigación militante que culminó con una acción que emulaba el popular juego de "100 mexicanos dijeron". Pero que en lugar de dar información sobre los gustos, deseos o desagrados de las personas como se hace en el conocido programa, nos abre una ventanita para reconocer algunas de las problemáticas que se viven en la prisión y en el Estado policiaco-militar mexicano.
Trabajé y trabajamos en la colectiva La Lleca durante un mes en la preparación de la acción.
Fui la conductora de la primera parte del programa junto con mi compañero y amigo Gabino (entonces en prisión).
El entusiasmo de los hombres presos y participantes de La Lleca, la manera de moverse y de expresarse fue el reflejo de la construcción de comunidad que juntos vivimos durante cinco años de trabajo continuo en el CERESOVA.
Miedos
Centro de Readaptación Social de Sta. Martha Acatitla
Ciudad de México
Festival de Arte
Centro Cultural de Tijuana
2007
Desde el inicio de mi trabajo en el CERESOVA en el año 2004, tenía la idea de no conocer los delitos de los presos, sabía de la alta impunidad, de la situación de pobreza, de exclusión y de racismo en nuestro país. Trabajar junto a muchos presos, construir una comunidad a través del efecto y la comunicación humana y no violenta nos hizo tejer una fuerte relación. En el año 2007 quiero conocer cuáles son los miedos de los hombres con los que había compartido una parte importante de mi vida. Hombres que habían atravesado por situaciones inimaginables para quienes no hemos vivido dentro de una cárcel, y después hablarles sobre mis miedos. Les propuse llevar nuestra información a la Ciudad de Tijuana dentro de un festival de Arte.
La acción consistía en quedarnos solos uno de los hombres y yo dentro de un lugar cerrado, ambos con los ojos vendados y tomados de las manos, nos hacía guardia algún compañero fuera del salón. Les preguntaba a qué le temían, sentía el sudor de sus manos, la emoción en sus voces. Las pausas eran largas, nuestros llantos se acompañaban con un apretón fuerte de manos y con caricias.
En Tijuana invite a pasar a un espacio cerrado y obscuro a diez personas para hablarles de lo que había vivido con los presos unos días antes. Les pedí que me mandaran mensajes para ellos, y que después me hablaran de sus temores. Fue muy emotivo ser un puente de comunicación entre ambos contextos.
www.wizya.net/inter/mendez2004.htm
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