El trabajo visual que he venido realizando en los últimos años se ha alejado de lo meramente formal, aproximándose cada vez más al arte conceptual y crítico.
Este desplazamiento en la producción propia ha generado cuestionamientos que van más allá del quehacer artístico. Preguntas que más que buscar respuestas, proponen nuevas y más complejas interrogantes. Cada vez que me enfrento a la posibilidad de trabajar en un espacio distinto al propio, emergen preocupaciones estéticas, filosóficas, políticas, sociales, etc. que el lugar sugiere o que el extraño —yo como individuo ajeno al entorno— percibe.
Entre 2008 y 2009 he realizado diferentes aciones en diversos lugares (el Centro Histórico de la Ciudad de México, las calles de Real del Monte, Hidalgo, un parque de Toluca o la frontera entre Tijuana y San Diego), utilizando estrategias que van de la apropiación a la intervención, denuncia o la acción.
Caminata en tres actos
Diciembre 2008. Real del Monte, Hidalgo.
Consistió en realizar tres recorridos distintos, uno cada día, partiendo siempre del mismo punto: el kiosco de la plaza central de Real del Monte. El tiempo del recorrido lo determinó la extensión de un carrete de hilo que fue dejándose al paso.
La intención fue conocer al pueblo desde él mismo, alejándose de los lugares turísticos y recorriendo las calles que nadie nombra o recomienda, e invitar al público involuntario a unirse a este andar, mediante el rastro sutil del hilo.
Es una propuesta que trata de activar la vida pública mediante la dérive, donde caminar se convierte en una práctica artística.
Áreas Verdes
Marzo 2009. Plaza Santo Domingo, México, D.F.
La plaza de Santo Domingo, que en otra época estaba arbolada, hoy en día es una explanada donde los transeúntes y vecinos tienen poca interacción entre ellos y con el espacio. Se ha transformado en un lugar de tránsito donde la única actividad visible es la oferta y demanda de servicios de impresión.
Áreas verdes buscó devolverle a esta plaza el sentido de lugar de convivencia colocando 300 m2 de césped artificial en 8 módulos triangulares, que permitieron permutar la distribución de los mismos, enriqueciendo las posibilidades de afectar la percepción y vivencia del espacio.
La acción se realizó por un lapso de 4 horas, durante las cuales se logró la apropiación de la pieza por parte de los transeúntes.
Colindancia
Diciembre 2009. Tijuana, Baja California.
Los ramos que sostienen la economía regional de Tijuana son los aparatos electrónicos, la industria manufacturera y la industria textil. Tomando esto en cuenta –y que la gran mayoría de las personas que trabajan en la “maquila” son mujeres– realicé una pieza textil que evidenciara la colindancia e interdependencia entre México y Estados Unidos, pero sobre todo, el trabajo constante de las mujeres maquiladoras.
Se trata de una obra procesual y experencial que consistió en coser retazos de tela, donados por la maquila Diseños Textiles de Tijuana, hasta formar una tira de 400 metros que coloqué en la línea fronteriza entre Tijuana y San Diego. La acción comenzó con la unión de los retazos, tratando de cumplir la jornada laboral semanal de una mujer maquiladora, y culminó con la colocación de la pieza en la frontera.
Agradezco la invitación del Colectivo 2.50 a participar en los proyectos Real del Monte, Santo Domingo y Límite. Igualmente a Edgard Gamboa, Lorena Orozco, Verónica Cristiani, Argelia Leodegario, Marco A. Rodríguez y Esmeralda Pérez por realizar el registro de estas piezas.