Katnira Bello
Por Josefína Alcazar
Egresada de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, Katnira Bello (México, 1976) basa su trabajo en la introspección, con elementos rituales cuyo simbolismo es subjetivo y personal. En 1995 empieza ha realizar performances.
En el performance encuentra una comunicación más personal y profunda de la que consigue con imágenes o textos. Es algo vivo, a través de lo cual puede sentirse con más vida; es sólo un instante de total realidad en el que se percibe completamente, y que se funde con los demás. El performance le permite aprender otra forma de contacto humano, algo que nunca le ha resultado del todo sencillo.
Sus acciones son juegos de comunicación y lenguaje, la mayoría son rituales, juega al mago, y se convierte en un ser más ensimismado; deja escapar el miedo vaciándolo en globos negros que estallan al llenarse por completo; penetra en los sentimientos de los presentes de un modo inmediato o recupera el tiempo del sueño.
Su pedazo de mundo es modificado. Dice, que casi nunca recuerda con exactitud lo que hizo durante los performances, es como si entrara en un trance momentáneo, en cierta concentración donde percibe más lo que le rodea pero después lo recuerda fragmentado, como si hubiera estado tomando fotografías desde fuera o lo hubiese soñado.
Katnira a veces combina el performance con instalaciones efímeras. Durante las acciones, por lo general, usa objetos como pinzas, papeles, fotos, velas, cartas, estetoscopio, muñecos, vidrios molidos, etc. Es importante el lenguaje de los objetos que utiliza; la metáfora implícita en ellos. La vela como metáfora de la luz, en un sentido amplio de iluminación; la carta como el mensaje que aguarda ser hallado; el fuego como elemento purificador y de transmutación. Le gustan los juegos de lenguaje, las combinaciones que de momento resultan absurdas, como entrar en una tina de baño a platicar con un ratón o dejar unas tijeras columpiándose dentro de una jaula. Cuando la gente le pregunta qué quiso decir siempre responde ¿tú que entendiste? Las explicaciones de los demás le parecen muy agradables cuando trataron de tomar algo de lo que vieron. Prefiere al llamado público incidental, porque tiene la mirada fresca y resulta más crítico que muchos de los entrenados en estos avatares.
Katnira se pregunta si el acto creativo cambia algo; y cree que muy poco. Pero si de algún modo todo eso en conjunto contribuye a que unos cuantos empiecen a pensar y a ver las cosas más conscientemente; entonces habrá cambiado el mundo. Piensa que debe ser despertado primero lo que nos hace ser humanos, y señala: ¿cómo esperar que haya conciencia donde no existe percepción del entorno?
Fuente: Serie Documental de Performance Mujeres en Acción, México, 2006
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