Inés Alberico
por Ignacio Salazar
La pintura de Inés Alberico es compleja. A la vez cálida y variada. En ella se procede a una problematización de las referencias técnicas y de los lenguajes que le son afines a la pintura. Así mismo los temas varían, desde la referencia directa a algún pintor hasta la alegoría técnica en otras. Es su producción un aventurarse en territorios, en los que a pesar del común convencimiento de que han sido transitados por otros, siempre está la permanente sorpresa para ser descubierta. En la pintura de Alberico conviven contracciones de elementos monocromáticos con líneas leves, junto a superficies azarosas determinadas por el capricho de los movimientos del brazo y al mismo tiempo el manejo del soporte durante la manipulación de los diferentes tipos de pigmentos.
En esta obra encontramos texturas reales y virtuales que logra mediante la aplicación de capas irregulares de encáustica, óleo y acrílico otorgando al resultado una carga matérica que huye de la sobriedad de algunos precedentes de la pintura monocroma, para devenir en una corporeidad dinámica, latente, amorosa. En su trabajo las fronteras de la pintura lindan con lo insospechado que está plagado de hallazgos, caminos y aventuras, en los que se alumbra una conciencia en la ceremonia del arte. Así el deseo y el tránsito pueden señalarse como las puntales importantes de su labor artística, privilegiando con la heterodoxia la libertad de ejecución y la abstracción.
Para Inés la pintura es un ejercicio arriesgado. Al arrojo que se precisa para poner manos a la obra, le sucede el riesgo, el peligro de desconocer a donde habrá de conducir el trabajo. La pintura de Inés Alberico es el resultado de un combate entre el saber y el liberarse, un arrojarse a la variación sobre el tema del movimiento, el color controlado, la secuencia de 11 cuadros... treparse en el desequilibrio, el exceso y la gracia.
En este conjunto de pinturas, donde reflexiona en y con el silencio, encontramos una feliz contradicción en la sonoridad de estas variaciones emotivas repletas de energía.
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