Amita de Casa.
Proyecto Fotográfico de Fabiola Aguilar
Por
Karen Cordero Reiman
En este proyecto fotográfico reciente denominado Amita de casa, Fabiola exploró la trasgresión que implica para la identidad femenina el desorden del hogar. En una serie de imágenes sobre "una casa donde una mujer decidió vivir en el caos" se cuestiona la manera en que se impone a nuestra subjetividad el imperativo y la responsabilidad del orden doméstico. En imágenes que recuerdan a la obra de la fotógrafa Kati Horna en que infunden de significado ambientes cotidianos, Fabiola nos confronta, y se confronta a sí misma con la identidad como construcción introyectada.
La formación multifacética de Fabiola Aguilar entra en juego en este proyecto para otorgarle un carácter conceptual que se traduce en un cuidadoso manejo de dispositivos estéticos y recursos técnicos para involucrarnos en su universo emotivo. Nos envuelve en un diálogo con una trayectoria personal, ocupándose de temas, vivencias y angustias que nos atañen a todos: tiempo, relaciones, ausencias, encuentros, trazando un laberinto especular que alude a la complejidad de la experiencia femenina y humana en el siglo XXI.
Karen Cordero Reiman, 2006
Docente, curadora e investigadora de arte.
Esta serie consituye un juego entre la imagen que contradice las "buenas costumbres" de cómo debería lucir el hogar de una mujer y los títulos, que hacen las veces del regaño de otra mujer de autoridad (la madre o la tía), que llega a este espacio y se escandaliza del desorden. Esta serie pretende incluir un sentido lúdico, por la contradicción, pero también un sentido crítico hacia estas expectativas que se imponen sobre nosotras y no siempre sobre ellos. Trabajada en colores estridentes, tanto como el reclamo, igualmente estridente de estas exigencias que golpean a veces nuestras mentes y en ocasiones, nuestros oídos.
Fabiola Aguilar
Relación Inversa
Por
Karen Cordero Reiman
El proyecto fotográfico de Fabiola Aguilar, que se exhibió en la Cineteca Nacional, en el marco del 3er Encuentro de Mujeres en Cine y Televisión y en la Escuela Nacional de Museografía, Restauración y Conservación (ENCRYM), en celebración del Día Internacional de la Mujer 2006 presenta una reflexión sobre la identidad femenina que no se ajusta a los estereotipos de temática y estilo que con frecuencia se asocian a categorías de género. Más bien constituye una “escritura femenina” que parte de la subjetividad y la experiencia corpórea y emotiva para abordar y representar un mundo que fusiona o sobrepone lo interno y lo externo. Las relaciones que plantea entre las fotografías y el diálogo que entre ellos se establece, aprovechan la cualidad metafórica de las imágenes y a la vez sus interrelaciones formales para convertirlas en presencias o evocaciones, más que representaciones en el sentido mimético, invitándonos como espectadores a compartir un mundo íntimo e inquietante.
En Relación inversa, en cambio, Fabiola se apropia de contextos exteriores para evocar una vivencia interior. Construye una narrativa que, a partir de fotografías sutilmente manipuladas, dialoga con símbolos culturales y estereotipos pictóricos sugiriendo diversos niveles de significado del título Relación inversa. En la obra que sugirió el título de la muestra, y su pareja Inversa relación, así como en dos obras sin título, la autora interpela las relaciones simbólicas canónicas establecidas entre la mujer y religión, y mujer y naturaleza por medio de intervenciones digitales y superposiciones enigmáticas. Al cambiar nuestra perspectiva sobre lo que aparentemente es una misma escena, provoca un cuestionamiento del valor de "verdad" del medio y de "verdades" que componen nuestro imaginario colectivo e individual.
Las escenas, en conjunto, constituyen una suerte de retrato-autorretrato simbólico que se desenvuelve a lo largo de la narrativa fotográfica. Exposición y Flor plástica, entre otros, parecen resignificar también paradigmas decimonónicos y finiseculares como las que se encarnan en Flora (1910) de Romano Guillemin. Otras obras sin título, ajustan la lánguida postura corporal de la modelo para resaltar la analogía con las cruces presentadas. Los vestidos sin cuerpo reminiscentes de Mi vestido ahí cuelga de Frida Kahlo, así como obras de la misma Horna, ubican esta imagen potente en una relación nostálgica con el bosque rompiendo lugares comunes y simbólicos construyendo nuevas relaciones sugestivas.
Asimismo, Fabiola produce un contraste con las representaciones anteriores al resaltar la vitalidad y capacidad de diversificación del cuerpo femenino interpelando estereotipos y produciendo nuevas construcciones simbólicas que hacen evidente la imposibilidad de un proceso identitario homogéneo y estático. La formación multifacética de Fabiola Aguilar entra en juego en este proyecto para otorgarle un carácter conceptual que se traduce en un cuidadoso manejo de dispositivos estéticos y recursos técnicos para involucrarnos en su universo emotivo. Nos envuelve en un diálogo con una trayectoria personal, ocupándose de temas, vivencias y angustias que nos atañen a todos: tiempo, relaciones, ausencias, encuentros, trazando un laberinto especular que alude a la complejidad de la experiencia femenina y humana en el siglo XXI.
Karen Cordero Reiman, 2006
Docente, curadora e investigadora de arte.
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