010203

La obra de Gabriela Olivo de Alba

Monday, 06 January 2014 22:57 Written by Josefina Alcázar

En la preparatoria descubrió algunos textos de Becket, Camus, Sartre y Simone de Beauvoir que marcaron la etapa de formación de Gabriela Olivo de Alba (México DF 1953). Más tarde, en 1973, ingresa a la Facultad de Filosofía y Letras donde estudia Literatura Dramática y Teatro, teniendo como profesores de actuación y dirección a José Luis Ibáñez y Héctor Mendoza y de crítica dramática a Luisa Josefina Hernández. Ahí empieza a realizar propuestas teatrales que no partían del texto dramático de un autor, sino que surgían de la exploración de vivencias e inquietudes propias. En la medida en que se distanciaba de la actuación interpretativa convencional, su trabajo iba adquiriendo un carácter de ensayo autoral. Es por el camino de la indagación autobiográfica, de la memoria registrada en el propio cuerpo, que llega al performance al que concibe como un género ensayístico.

Su primera acción o performance concebido como tal, fue presentado durante la inauguración de una exposición del artista plástico Romel Rosas, en su estudio de Mixcoac en 1985. Tituló la acción: Ni que fuera yo monstruo marino. Se desarrollaba en el baño del lugar. La puerta entreabierta y una ventana lateral dejaban ver el interior: un inodoro; un hombre / objeto del que sólo se veía la espalda orinaba mientras Gabriela se afeitaba el vello de sus axilas y piernas. El baño y el inodoro como espacio y objeto que remiten a ámbitos de intimidad han sido elementos recurrentes en muchos de los performances que ha presentado.

El trabajo de Gabriela se nutre de aspectos autobiográficos; su reto es hallar el punto (especie de Aleph borgiano) que contenga todos los puntos y todas las memorias pasadas y por venir…

Otro de los elementos medulares de las acciones de Gabriela es el inventario de su propio cuerpo, con sus secreciones y excrecencias, en el análisis de su yo interno, en la exploración de sus intersticios y recovecos procura hallar el hilo de Ariadna, de su laberinto. Pero también en las cosas con las que ha convivido, adquirido y creído que le pertenecen, aquellas que despiertan “una fórmula carnal de su presencia”, en esas cosas busca el hilván de la memoria compartida, aquel que le permite la confección del performance como un permanentemente inacabado cadáver exquisito.

Fuente: Serie documental de Performance Mujeres en Acción, Josefina Alcázar (compiladora), 2006.
Read 2089 times Last modified on Monday, 06 January 2014 23:18